Mejorará

“Si en algún momento has decidido tirar la toalla, por favor, no lo hagas, porque te necesitamos. Te necesitamos para luchar para que las cosas sean mejor y te necesito a mi lado en esta batalla para conseguir que el mundo sea un lugar un poquito mejor.” — @franciscopolo

El proyecto It gets better

El Proyecto «It gets better», en español, «Mejorará», es un proyecto online fundado en 2010 por Dan Savage. Nació en respuesta al suicidio de Billy Lucas y otra serie de adolescentes en EE.UU. que fueron acosados por ser homosexuales o porque sus colegas sospechaban que lo eran. Su objetivo es prevenir el suicidio entre los jóvenes LGTBI empleando mensajes de otros adultos que transmiten que sus vidas mejorarán. Un proyecto basado en testimonios en vídeo que ha crecido rápidamente.

Savage escribió acerca de la fundación del proyecto, “Ojalá hubiera podido haberle dicho a Billy que, por muy mal que fueran las cosas, por muy aislado y solo que se sintiera, su vida mejorará.”

Franciso Polo

Francisco Polo nació en Valencia, hace 35 años, durante su infancia y parte de su adolescencia, como él mismo comenta en el vídep, sufrió acoso escolar por el hecho de ser gay, pero lejos de que aquello le convirtiese en alguien débil le reforzó. Salió del armario y fundó Actuable, siendo premio Joven Emprendedor Social en 2010 por ese proyecto que terminó por fusionarse con Change.org. Hoy es Director para España de la plataforma.

Lucha por mejorar la situación de las personas desfavorecidas, no sólo es activista en pro de los derechos del colectivo LGTBI, es un activista de la justicia y la solidaridad. Y además, tiene una sonrisa preciosa con capacidad de contagio.

Las dificultades a las que se enfrentó de niño por ser gay y como conseguió superarlas

Hoy, día del orgullo gay, Francisco Polo ha lanzado su aportación al proyecto “It gets better”. Un vídeo en el que cuenta las dificultades a las que se enfrenté de niño por ser gay y como conseguió superarlas. Las cosas no sólo mejoraron sino que esas dificultades le han convertido en la persona que es hoy.

Los recientes suicidios de niños en nuestro país, las agresiones homófobas y la impunidad con la que algunas personas desde sus estamentos atacan a las personas únicamente por su orientación sexual entre todos los ataques que tenemos que ver a diario desde todos los rincones del mundo le ha animado a grabar este vídeo:

Hola, soy Francisco Polo y esta es la historia de cómo todo fue a mejor.

Crecí en un pueblecito de la Costa Brava, y la verdad es que recuerdo toda mi infancia siendo muy feliz. Me encantaba ir en bicicleta, explorar el bosque, jugar a juegos de mesa con mis amigos…

Luego, lo que ocurrió fue que en el colegio… recuerdo perfectamente el día en el que nos reunieron a todos los niños de clase en el campo de fútbol de tierra; hacía un sol tremendo y nos pusieron un balón de fútbol en los pies y empezamos como a entrenar a fútbol. Yo no tenía ni idea, no había jugado nunca al fútbol, aquello no se me daba bien y no me gustó, y me salí de aquello. Me dí cuenta que me había quedado completamente solo. Ese fue uno de los momentos más importantes de mi infancia porque me quedé completamente solo a partir de ese momento.

Luego, claro, no tenía con quien jugar, por lo menos con quienes eran mis amigos: con los niños. Empecé a jugar con las niñas, y eso fue lo que también provocó el principio del acoso escolar, del bullying. Primero comenzó con insultos, de llamarme mariquita, por jugar con las niñas.

Recuerdo que en el autobús que me llevaba del colegio a mi casa, por ser el chico debilucho, el empollón… el matón del autobús me pegaba y me arrinconaba y la profesora que iba delante de todo no hacía de nada para impedirlo.

Cuando fui creciendo, eso también se fue reproduciendo en otros colegios a los que había ido y llegándose a producir el episodio de un chaval que llamó a mi casa. Mi padré cogió el teléfono y le dice… “Su hijo es maricón”. Mi padre, afortunadamente, reaccionó con cierto sentido del humor; pero recuerdo que lo dijo esa noche en la cena, en casa, y yo en ese momento sentí como que lo que quería era que la tierra se abriera, me tragara y no salir nunca más de allí. Y ese tipo de cosas, durante mi infancia, se fue reproduciendo prácticamente todos los días de mi vida.

A pesar de todas esas injusticias, o gracias a esas injusticias, fuí desarrollando un fuerte sentido de la justicia y sabía que yo no me quería dejar ganar por todo aquello. Recuerdo que me gustaban mucho las películas de superhéroes, los videojuegos… donde hay un héroe que sale a luchar, vuelve y sobrevive. Y me planteaba mi vida como eso, como tener que salir todas las mañanas a vivir una aventura donde iban a pasar muchas cosas desagradables, pero con el convencimiento de que iba a volver a casa habiendo sobrevivido a todo aquello.

A los 18 años llegó el momento de ayudar a la persona más importante de mi vida, que era yo mismo en ese momento. Una persona a quien había descuidado durante 18 años. Recuerdo perfectamente que estaba en el colegio, estaba sentado, por suerte en esa época, con mi mejor amiga, y le dije “No dejes que hoy me vaya a casa sin contarte algo muy importante”, y recuerdo perfectamente que se levantó del pupitre porque tenía que hablar con la profesora y dijo “No te preocupes, si me tienes que decir que eres gay no importa”. Yo me quedé a cuadros. Luego salimos del colegio y no sabía cómo decírselo — “Bueno, eso que has dicho en clase” — ella se quedó completamente sorprendida porque no se lo esperaba, y para mí fue un momento fundamental, porque por primera vez le dije a alguien que era gay.

Si que recuerdo también perfectamente que me ocurrió algo muy extraño, para empezar que tenbía la sensación de que me cabía más aire en los pulmones y que incluso veía las cosas con más colores. Realmente lo viví como una experiencia liberadora.

La cuestión es que aquello no fue suficiente, porque en mi colegio no había otros chicos que hubieran salido del armario, en aquél momento en los medios de comunicación no había muchos referentes… y tuve la suerte de que alguien me habló de la coordinadora gay de Barcelona, y de que allí había unos grupos de personas que te acogían y te presentaban a otros chicos con los que salir, salir de marcha… y bueno, tener amigos de tu edad.

Y recuerdo también ese día en el que decidí coger el metro y me fui a la puerta de la coordinadora gay de Barcelona. Estaba en la acera de enfrente y estaba absolutamente aterrado. Cruzar aquella calle fue uno de los momentos más importantes de mi vida, porque en ese momento me di cuenta que las cosas iban a ir a mejor. Porque me estaba dando a cuenta de que yo era una de las personas mas valientes del mundo. Llegué allí, me acogieron, conocí a un grupo de chicos, luego éstos me presentaron a otro grupo de chicos en Barcelona, salimos de marcha… recuerdo que en aquél grupo había un chico pues muy majete. Saliendo aquella noche de juerga con ellos estaba hablando con él y le conté que no había estado con nadie, que nunca había besado a un chico; y era el chico que me gustaba de todos los que estaban allí; recuerdo que él era muy alto… se inclinó hacia mi y me dijo “pues a mí me encantaría besarte”. Y ese fue mi primer beso con un chico y lo recuerdo como una experiencia maravillosa.

Desde entonces las cosas han ido a mejor. Tuve mi propio grupo de amigos, conocí a más gente, me eché un par de novios fantásticos, y sobre todo, lo más importante, ha sido el vivir de manera acorde a quien soy y de manera coherente. Lo cual me ha dado fuerzas para hacer cosas apasionantes en mi vida. Y sobre todo para dedicar mi vida a luchar por aquelloos que más lo necesitan.

Nadie debería ser acosado por ser diferente. Y mucho menos por ser tan valiente de ser uno mismo. Porque precisamente el ser uno mismo es la cosa más difícil. Lo fácil es ser como todo el mundo. Las cosas van a ir a mejor. Lo que pasa es que no va a ser fácil. Las personas que pertenecemos a minorías siempre lo tenemos un poquito más difícil. Y precisamente eso, que sea un poco más difícil, es algo bueno. Porque precisamente las personas más interesantes son las que no han tenido las cosas fáciles en la vida.

De hecho, siempre digo que todo lo que soy, toda la gente que tengo buena a mi alrededor, toda las cosas que me han pasado… son fruto de todas las batallas que he tenido que librar en mi vida.

Y si una cosa he aprendido en mi vida es que si queremos que las cosas sean mejores somos nosotros quienes tenemos que hacer que sean mejor. Por eso yo decidí dedicar mi vida no solo a luchar por los derechos de las personas LGTB, sino de los niños, de las personas mayores, de los inmigrantes, de los refugiados, de los presos de conciencia…

Y por eso te quiero pedir si en algún momento has decidido tirar la toalla, por favor, no lo hagas, porque te necesitamos. Te necesitamos para luchar para que las cosas sean mejor y te necesito a mi lado en esta batalla para conseguir que el mundo sea un lugar un poquito mejor.

Además te digo algo, no solo las cosas mejoran sino que se ponen mucho más divertidas. Precisamente el hecho de ser diferente me ha llevado a conocer cosas diferentes. Nunca he llegado jugar al futbol, pero ahora juego al rugby, que es mucho más divertido.

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